Los principales actores de este modelo son la familia, los maestros, el personal de apoyo educativo y los estudiantes, siendo estos últimos el centro de nuestra propuesta educativa.
Este modelo cuenta con planes de estudio, programas y proyectos propios de nuestra propuesta educativa y otros que están contemplados en la normativa vigente; en todos ellos se concretan Saberes que recogen los conocimientos fundamentales que deben alcanzar los estudiantes a lo largo de su proceso formativo.
El proceso de enseñanza aprendizaje se nutre de las fuentes de la educación personalizada, de la pedagogía Ignaciana y el aporte de otras ciencias y metodologías actuales que permiten el desarrollo de las competencias del estudiante como protagonista del aprendizaje con la guía y orientación del maestro.
Dentro de la didáctica general se tienen en cuenta los principios, momentos e instrumentos de la educación personalizada y la Pedagogía Ignaciana. Así mismo, las áreas académicas tienen en cuenta sus didácticas específicas que se articulan armónicamente con la propuesta educativa.
El Colegio San Ignacio entiende por evaluación la acción permanente, ejecutada por los educadores, los estudiantes y las familias, a través de la cual se busca apreciar, estimar y valorar los procesos académicos, personales y sociales desarrollados, así como sus resultados, con el fin de acompañar el desarrollo integral del estudiantado. Para esta práctica se contemplan la autoevaluación, la coevaluación y la heteroevaluación, las cuales permiten la reflexión constante de nuestras prácticas educativas.